23 de junio de 2008

Cero papel

Mucho está cambiando con la implementación de desarrollos tecnológicos que cada día permiten mayor agilidad en las acciones del servicio al cliente y en los procedimientos internos por medio de los que viaja información de utilidad para mercadeo, desarrollo organizacional, finanzas, tributaria, ventas y distribución, entre otras, lo que hace más rápida la toma de decisiones y permite tener información en tiempo real de las actividades que se desarrollan en la organización. Herramientas como el ERP o Programa de Planeación de Recursos en la empresa integra departamentos y funciones en un sistema único que suple las necesidades de cada sección; el SCM o Administrador de la Cadena de Suministros, que permite la provisión de información esencial para el desarrollo de la estrategia competitiva en transporte, inventarios, compras, procesamiento de pedidos y hasta estándares de servicio al cliente, y el CRM o Administración de las Relaciones con el Cliente. Algunos creen, erradamente, que es un “programita” igual a los que creen que un Call Center es poner un teléfono para hacer o recibir llamadas.

Todos estos programas e instrumentos de navegación empresarial se caracterizan porque cada vez emiten menos papel en reportes, formatos y manuales, lo que beneficia la disminución de papel. Esta tendencia hace cada día más presencia cuando las empresas, desde las de servicios de salud hasta la educación pasando por los organismos del Estado se van adhiriendo a esta tendencia empresarial. A continuación algunos ejemplos de cero emisiones de papel.

Los pasajes de avión, e inclusive el registro de salida, están disponibles para bajarlos por Internet. El tradicional tiquete desaparecerá. Compruébelo con Avianca.

Las colas para pagar los parafiscales en los bancos disminuirán en la medida que las empresas hagan estas transacciones electrónicas y la cultura de la gente cambie cuando sean seguras. Compruébelo con el SOI.

Cuando se haga una verdadera reforma a la burocracia, la corrupción y las malas practicas administrativas podremos, como contribuyentes, solicitar los documentos de interés por Internet como lo hace la Contraloría General de la República para la expedición del certificado de antecedentes de responsabilidad fiscal. ¿Cuándo harán lo mismo para la reseña del DAS, informes para la Dian excepto el de medios magnéticos, la Procuraduría y demás oficinas del Estado?

Cuántos estudiantes siguen esperando las memorias impresas de una capacitación o especialización como en la época de los Picapiedra, si estamos en la era de la generación de los Supersónicos.

¿Cuánto dinero ahorrarán los bancos en servicio de mensajería y papelería con el envío de los extractos a la cuenta de correo electrónico? Y a pesar de estos millonarios ahorros las tasas siguen iguales, la cuota de manejo sube cada año y el servicio sigue siendo en la mayoría igual de malo por la lentitud, fallas en los sistemas y hasta por funcionarios que no saludan sino ladran.

Las notas y reportes de las universidades no requieren de papel, ni tampoco las facturas del teléfono celular, pues, ese tradicional documento con papel químico, original en Bond y en forma continua han sido desplazados por un tiquete que las empresas, que saben los han ajustado para que cumplan con las normas tributarias. Por eso, en que andamos cuando usted todavía sigue pidiendo papel.

17 de junio de 2008

Si usted fuera...

Escribir el artículo de hoy resulto relativamente fácil cuando escuche de un empresario la frase “Si usted fuera el dueño, dejaría que las cosas pasaran? y decidí hacer las siguientes reflexiones teniendo en cuenta que en una empresa siempre van a existir dos tipos de personalidades; el que asume el rol de propietario y los que asumen el rol de empleados. Sin embargo, son muy pocos los que teniendo el rol de empleados se toman la atribución de asumir el rol de dueños, lo que definitivamente, es triste teniendo en cuenta que en muchos casos a más de un empleado la empresa en la que labora le ha permitido no solo mejorar su calidad de vida sino tener un ingreso estable en un mercado donde hay una notable escasez de fuentes de empleo. Por eso, analice cuál es su mentalidad y verá diferencia tan marcada entre unos y otros, sino júzguelo por su cuenta.

¿Si usted fuera el dueño de una empresa se atrevería a cerrarle la puerta a los clientes cuando llegan a la hora de cerrar?

¿Si usted fuera el propietario de un local mostraría una cara hostil al visitante para que entendiera que esta cansado y lo mejor para usted es que ese cliente pase más tarde?

¿Si fuera empresario y contestará el teléfono dejaría a la gente esperando invitándolos a llamar más tarde para que alguien los atendiera?

¿Será que ser propietario implica trabajar diariamente más de 8 horas, mientras el que trabaja físicamente como empleado solo debe cumplir un horario y recibir una paga cada quincena?

¿Será que para ser empresario es necesario cambiar la forma de pensar y dejar de hacerlo con la barriga para hacerlo con la cabeza logrando que la diferencia entre estas dos personas se note?

¿Estaría dispuesto a emprender un negocio arriesgando su tiempo y dinero contando solamente con los conocimientos y muchas ganas de hacer las cosas, o preferiría dejar que otros piensen por usted para hacer lo que ellos digan y seguir cumpliendo todas las semanas un horario de trabajo?

¿Si tuviera que pagar impuestos, la nomina, los proveedores, los servicios públicos, el arrendamiento o los servicios financieros del negocio será que se iría a su casa tranquilo a esperar que amaneciera sabiendo que en caja o en bancos no hay dinero y que las ventas no alcanzan para cubrir estas obligaciones?

¿Será que piensa como empresario aquella persona que prefiere cumplir con las obligaciones financieras que pagar a tiempo la nomina, sabiendo que si no cumple con el pago del crédito, posiblemente, después no le autoricen un sobre giro o le cierren los cupos con los que a futuro podrá cumplir con otras responsabilidades?

¿Si de usted dependiera cumplir con las obligaciones de la empresa dejaría que en la compañía el Internet fuera usado para ver pornografía o chatear con los amigos? ¿permitiría que los empleados usaran los minutos de teléfono para que preguntarán “cómo va el almuerzo” o “si ya le cambiaron los pañales al bebe”? ¿consentiría que la fuerza de ventas vendiera hasta donde les fuera posible para que no se desgastarán física ni emocionalmente?, ¿autorizaría cuanto excusa le dieran para no asistir a la jornada de trabajo?.

Para finalizar cuántas veces alguno de los compañeros de trabajo se ha robado algo de la empresa o han dicho cualquier cantidad de improperios para desacreditar el sitio de trabajo y usted lo a apoyado como si fuera él quien le paga el sueldo. No olvide que quien paga el sueldo es el cliente y que para asegurar ese pago hay que dejar de pensar con el estomago y pensar como empresario, con seguridad cuando usted deje de pensar que la empresa no es suya su vida y la del negocio darán un giro de 180 grados.

Aprendiendo publicidad

La principal queja de los anunciantes es que cuando realizan una inversión publicitaria no saben que beneficios ha generado porque la mayoría le atribuye como único resultado un incremento en las ventas olvidando que puede generar aumento del posicionamiento que sería más valioso para anclar la marca en la mente de las personas y como consecuencia se pueda estimular la intención de compra. Además, recuerde siempre que la publicidad es sólo una parte del paquete promocional y que sin unos objetivos claros, son seguridad, seguirá gastando dinero y no invirtiéndolo como es el principal objetivo de la comunicación publicitaria. Es importante resaltar que los objetivos deben ser fijados de acuerdo con los objetivos generales de la estrategia de mercadeo o ventas y que a su vez se deben relacionar directamente con los objetivos generales de la empresa.

Por lo general, hay tres grandes categorías de objetivos publicitarios que una empresa puede fijarse según busque informar, persuadir o recordar al público que le interesa. A continuación se detalla cada uno de ellos para que pueda a futuro optimizar su esfuerzo de comunicaciones.

La publicidad informativa busca hablar al mercado sobre el producto, explicar cómo funciona, informar sobre precio y crear conciencia sobre el producto y la compañía. Esos objetivos se persiguen generalmente para el lanzamiento o relanzamiento de un producto o la renovación de un producto existente. Después de identificados los objetivos publicitarios, deberá fijar el presupuesto. Decidir cuánto debería invertir en publicidad una compañía para lograr el deseado nivel de ventas, es más arte que ciencia. Por lo general, la decisión se basa en experiencias publicitarias pasadas y las ventas que lograron a continuación.

Factores que influyen en la decisión sobre presupuesto. Primero: Definir la etapa de su ciclo de vida en que se encuentra el producto. Productos nuevos en su etapa de lanzamiento requieren mayor gasto de publicidad para crear reconocimiento e instar a los consumidores a probarlo. Cuando esos productos han llegado a su madurez, necesitan menor presupuesto para llegar al nivel de ventas deseado.

Segundo. La competencia. El número de competidores que hay en el mercado y la inversión que hacen en publicitar los productos rivales dan una idea de lo que hay que gastar: lo mismo o más.

Tercero: La diferenciación de producto. Un producto muy similar a otros en el mercado puede necesitar mayor gasto publicitario para diferenciarlo de sus competidores.

Estos sencillos pasos pueden ser de ayuda para que el dinero de comunicación sera invertido eficientemente y las metas se cumplan. Además, con este tema Mercadeo al día hace su aporte al desarrollo empresarial.