25 de abril de 2009

Revaluar la forma

Durante años la frase “trate a los demás como le gustaría ser tratado” ha sido tema de múltiples discursos y en cuanta actividad de capacitación se la menciona con el propósito de indicarles a los asistentes la manera ideal de tratar a las personas, pero analizando bien este término, tiene un cierto parecido equívoco con “todos en el mismo bus”. La verdad, ninguna de las dos tiene razón de ser en el ámbito empresarial o para no herir la susceptibilidad de las personas puede ser que hace años tuviera aplicación, pues, las condiciones del mercado eran diferentes, pero ¿hoy?.

La última frase debería decir “todos empujando el mismo bus”, quiere decir que contraria a la anterior, en la que todos van sentados cómodamente y uno conduce el vehículo a donde quiere ir, se debería pensar mejor en que todos empujan la empresa y ponen a su disposición las actitudes y las aptitudes para que quien la dirija la pueda llevar de manera rentable a ese lugar. Ahora, la primera debería decir “trata a los demás como ellos quieren ser tratados”, porque puede que a usted le guste tomar el pelo, reírse, contar cuentos, hazañas y hacer monerías para cautivar al cliente y a él solo le interesa que le hablen de manera directa del negocio que van a efectuar, o lo contrario personas que les gusta tomarse su tiempo para tomar decisiones y usted quiere que le firmen el contrato de una vez. ¿Se imagina qué pasaría en el campo de las ventas si la gente actuara así? Es cómo si cinco segundos después de conocer a una persona del otro género le preguntara ¿ deseas casarte conmigo?.

Esta frase no solo aplica al campo de las ventas, también, en el servicio al cliente se presentan casos en los que las personas necesitan un servicio oportuno, ágil y a un costo razonable y usted se dedique a darles explicaciones y postergue la atención. Además, le haga diligenciar equis cantidad de formularios, ir de una oficina a otra y hablar con otro número indeterminado de funcionarios. ¿Se podrá hablar de servicio oportuno y ágil?. Si quiere comprobar mejor esta nueva frase y utilizarla en adelante, piense en su pareja. ¿Cuántas veces usted ha luchado, ha entrado en estados depresivos y hasta ha dado todo por perdido, porque quiere que lo quieran como le gustaría?. Pues, si sigue pensando así, seguro, le vivirá arrugando la cara todo el día a su pareja y ella lo único que querrá es estar a kilómetros de distancia. Por qué mejor no se preocupa por quererla como a ella le gustaría, por darle lo que le gusta, en vez de que tenga que hacer lo que a usted se le ocurra por capricho o por orgullo.

Definitivamente, esta frase puede ser la solución a las relaciones interpersonales que se dan en el campo de las ventas, el servicio y las relaciones de pareja. Usted decide si se deja llevar por la corriente o nada en su contra y cambia su manera de pensar y actuar. Verá que así será más asertivo en la comunicación y en las relaciones.

7 comentarios:

  1. Bueno esto de las relaciones, entre los séres humanos es bastante complicado muy complejo, pero de verdad en las empresas que tienen contacto con sus clientes debería se deberian capacitar para tal fin y evitar asi esos malos roces entre uno y otro; en cuanto a la relación de pareja no hay mucha diferencia a lo anterior pero bueno hay que soportar la carga hasta donde aguante. Chaoooosss amiguitos.

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  2. Es cierto definitivamente que las empresas no saben tratar a los clientes; existen diversidad de ambitos en los que les encanta que los clientes les rueguen "por favor atiendame" o donde se les olvida que el cliente es su razon de ser y deciden dejarlo esperando por mucho tiempo o las ninas que contestan al telefono muy amables y proporcionan toda la informacion requerida y al momento de dar la cara se comportan como verdaderas arpias.
    En cuanto a la relacion de pareja, bueno, tambien somos productos y clientes y hay que darles lo que necesitan.

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  3. Definitivamente la realidad es que las entidades no saben como tratar a los clientes, para atraerlos hacen lo que sea, y cuando ya estan vinculados descuidan el trato y la razòn de ser del cliente. Siempre debemos tratar a nuestros clientes demanera que se sientan satisfechos.

    MARIA ELENA GUZMAN M.
    ADMINISTRACION FINANCIERA
    UFPS
    MODALIDAD A DISTANCIA

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  4. el relato es interesante y tiene toda la razon, los seres humanos somos conformistas, y nada nos duele ni el pais , ni el vecino, ni el efuerzo que hacen las empresas por mantenernos en el cargo, solo nos duele cuando llegamos a viejos y no tenemos para subsistir en la vejez. hay como nos duele.....

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  6. la moraleja es muy clara y la podemos analziar en nuestro diario vivir en la casa, o en el trabajo, cuando no nos duelen las cosas no nos importan, pero cuando son de nosotros no queremos que pase nada. que sirva de reflexión para empezar a tenr un poquito de sentido de pertencia y valorar lo que tenemos en la casa o en el trabajo.

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  7. muy acertada la moraleja,porque como podemos entender hasta que no nos toca nuestro ego no nos duele lo que a los demas duele.
    esta moraleja es tambien muy aplicada a lo que estamos viviendo con nuestro medio ambiente porque el dia que nos falte algo de lo que la madre naturaleza nos regala.

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