20 de febrero de 2010

¿P´a dónde vamos?

Entender el mercadeo como una herramienta de gestión empresarial que estimula las necesidades de las personas a consumir un determinado producto o servicio y que se vale de los deseos de la gente para lograr una conexión emocional puede garantizar el éxito comercial de cualquier marca. Con estos fundamentos todas las organizaciones hacen su trabajo, por ejemplo: si la gente quiere sentirse atractiva, pues, una marca hace una campaña estimulando la necesidad de autoestima con unas modelos ubicadas en unas locaciones que generen el estimulo suficiente para que el potencial consumidor desee esa determinada marca. Lógicamente, todo dentro de unos parámetros de respeto a los valores de la sociedad.

Pero, ¿cuáles valores sociales pueden generar los canales de televisión que en busca de lograr la mayor audiencia para todas las marcas que allí se anuncian recurren a disfrazar la problemática colombiana en búsqueda de mayor rating? Sin dármelas de moralista ¿qué le esta enseñando el medio de las masas a la juventud? ¿Será que dándoles el ejemplo que para tener dinero hay que convertirse en puta y narcotraficante aseguraremos un país libre de drogas y una juventud menos violenta? ¿Dónde están la gente de Pasión Colombia que proyecta la imagen positiva del país y ahora nos tendrá que enfrentar producciones como “pandillas, guerra y paz”, “El Capo” o “las muñecas de la mafia” y ahora “Rosario tijeras” que son demandas por los canales de televisión en el exterior logrando cada vez promover una imagen desfavorable del país? ¿ Será que no es suficiente con las muertes violentas que tenemos en la ciudades o será que como los artistas tienen corona no tienen que ser sometidos en los aeropuertos del mundo a los tratos denigrantes a los viajeros colombianos? ¿Dónde está la defensoria del consumidor que ahora está enfrascada en que los candidatos presidenciales aseguren la permanencia de “tal cual” en la franja de mayor audiencia, en vez de estar manifestándose por este tipo de programas? Y para qué sirven la defensoria del televidente si lo único que hacen es poner un mensaje “este programa debe ser visto en compañía de adultos responsables” y analizan los programas cuando la mayoría de la gente esta descansando, además, terminan como doña Renata “la que no gana la empata” y a lo mejor defienden su objetivo social con un periodista en Haití que con lagrimas conmueve al país, a lo mejor buscándose un premio de periodismo o haciendo convocatorias para ayudar en los desastres naturales o a la gente necesitada.

¿Para dónde vamos con una juventud cada día más violenta por causa no solo de motivos socioculturales sino por la fuerte influencia que los medios logran en los adolescentes? ¿Dónde quedo la función social de la televisión de aportar cultura a la sociedad, será que ese papel lo debe desempeñar Señal Colombia o el canal Institucional en un país donde la mayoría de los políticos no tiene moral para hablar de valores?. Es tan fuerte la influencia de esos seriados que los jóvenes se saludan entre ellos de la siguiente manera “qué gonorrea” o “q´hubo marica” y es habitual escucharlos decir “le voy a dar piso o chumbimba”, “pichurria”, “perrito” y los más curioso es que con esas producciones ahora la gente le dio por poner acento paisa en las conversaciones.

Entonces, para qué darse golpes en el pecho cuando cada día hay más muertes violentas, sicarios y prostitutas como consecuencia no solo de la influencia que ejercen estos programas sino también por la desintegración de la unidad básica de la sociedad. La familia. Si desea hacer algún comentario escriba al correo mercadeo@laopinion.com.co o visite el blog mercadeoaldia.blogspot.com.

6 de febrero de 2010

Simples enseñanzas II

Siguiendo la tendencia de hacer simple la administración les presento la segunda entrega de unas historias que dejan enseñanzas practicas para el desempeño en el ámbito empresarial.

Para el uso de la información. Un hombre se va a dar una ducha en el momento que su esposa está terminando de hacerlo. En ese instante suena el timbre. Después de algunos segundos deciden que ella irá, se envuelve en una toalla, va, abre la puerta y se encuentra con el vecino. Antes de que ella pronuncie una palabra el vecino le dice: Le doy $100.000 si deja caer la toalla. Ella piensa, se decide, deja caer la toalla y se queda desnuda frente al vecino que, después de unos segundos, mete la mano en el bolsillo, saca $100.000, se los entrega y se va. Aún confundida, cierra la puerta, se envuelve otra vez en la toalla y vuelve al baño a secarse el cabello. Cuando llega, su marido le pregunta quién había tocado el timbre. El vecino de al lado, dice ella. Y el marido le pregunta: ¿Te devolvió $100.000 que le presté? Conclusión: Si usted comparte la información crítica con sus asociados, principalmente sobre créditos evitará situaciones indeseables.

¿Cómo reaccionar ante una situación desfavorable?. Un joven de la ciudad se fue al campo y le compró un burro a un viejo campesino por $100.000. El anciano acordó entregarle el animal al otro día, pero al día siguiente el campesino le dijo: Lo siento, hijo, pero tengo malas noticias. El burro murió. Bueno, entonces, devuélvame mi dinero. No puedo, lo he gastado ya. Bien, da igual, entrégueme el burro. Y ¿para qué? ¿qué va a hacer con él?. Lo voy a rifar. ¡Estás loco! ¿Cómo vas a rifar un burro muerto?. Es que no voy a decir a nadie que está muerto, por supuesto. Un mes después de este suceso se volvieron a encontrar el viejo y el joven. ¿Qué pasó con el burro?. Lo rifé. Vendí 500 boletas a $200 y gané $99.800. ¡¿Y nadie se quejó?! Sólo el ganador, pero a él le devolví sus $200. Conclusión. Éste es un ejemplo de cómo convertir una situación desfavorable en un éxito.

Sobre la información correcta y veraz. Un reo, condenado a cadena perpetua por asesinato, se fuga de prisión después de 22 años en la cárcel. Al huir entra en una casa en la que duerme una joven pareja. El reo ata al hombre en una silla y a la mujer a la cama. A continuación, acerca su rostro al cuello de la mujer y sale de la habitación. Arrastrando la silla, el hombre se acerca desesperadamente a su mujer y le dice: Mi amor, este hombre no ha visto una mujer en años. Lo vi besando tu cuello y, aprovechando que ha salido, quiero pedirte que cooperes con él y hagas todo lo que te pida. Si quiere tener sexo contigo no lo rechaces y finge que te gusta. No lo hagas enojar. ¡Nuestras vidas dependen de ello! Sé fuerte, mi vida; yo te amo. La joven esposa le dice al marido: Querido, estoy complacida de que pienses así. Efectivamente, ese hombre no ha visto en muchos años una mujer, pero no estaba besando mi cuello. Estaba diciéndome al oído que tú le gustas y me quería saber si guardábamos la vaselina en el baño. ¡Sé fuerte, mi vida! ¡¡Yo también te amo!! Conclusión: No estar informado verazmente puede acarrear serios inconvenientes. La información pronta y exacta es fundamental para sortear con éxito el ataque de la competencia desleal y así evitar ingratas sorpresas.

Sobre los planes estratégicos. Un muchacho entra en una farmacia y dice al farmacéutico: Señor, deme un preservativo. Mi novia me ha invitado a cenar y está que se derrite por mí, así que esta noche pretendo calmarla. El boticario le despacha el preservativo y cuando el joven va a salir, vuelve y dice: Será mejor que me dé otro preservativo porque la hermana de mi novia, que es un bombón, me hace unos cruces de piernas que le veo hasta las entrañas, y como voy a ir a cenar a su casa… Coge el segundo preservativo, piensa un momento y deme uno más, porque la madre de mi chica, que está de muerte la señora, cuando no está mi novia delante, me hace unas insinuaciones que... y como voy a ir a cenar a su casa esta noche…Llega la hora de la cena y el muchacho tiene a un lado a su novia, al otro a la hermana y enfrente la mamá de ambas. En ese instante llega el padre, que se sienta al frente de la mesa. El muchacho baja la cabeza y empieza a rezar: Señor, te damos gracias por los alimentos… Bendícenos a todos… Y perdónanos si en algo te hemos ofendido… Pasa un minuto y el chico sigue rezando: ¡Gracias Señor! A los diez minutos de rezos y oraciones la novia le dice: No sabía que fueras tan religioso…¡¡Ni yo que tu padre era el farmacéutico!! Conclusión. No comente los planes estratégicos de la empresa a desconocidos porque la falta de confidencialidad le puede destruir su propia organización.