29 de mayo de 2010

La estatusfera

En una sociedad tradicional de consumidores, donde el consumo es uno de los principales indicadores de éxito, aquellos que consumen más, especialmente lo más raro y lo más caro son clásicamente los que consiguen más estatus. Por eso es que las marcas se han enfocado desde hace años a ofrecer productos, servicios y experiencias que les ayuden a impresionar a los compradores y aliviar la ansiedad que genera el saber cómo son percibidos por los demás. Las marcas venden estatus, una necesidad de reconocimiento que se convierte en una fuerza subconsciente pero siempre presente en toda compra y que es el corazón de toda tendencia en el consumo.

El concepto de “estatufera”, o la esfera del estatus aparece cuando los consumidores comienzan a reconocer y respetar a aquellos de sus congéneres que se apartan del camino del consumo conocido, el “nuevo estatus” puede consistir en habilidades adquiridas, en credenciales ecológicas, en generosidad, en conectividad. Todo esto configura una “estatusfera” mucho más diversificada de lo que muchas marcas y organizaciones han atendido siempre. Hay cinco áreas en las que los consumidores pueden ahora obtener estatus. Áreas que se corresponden con la dirección que están tomando las sociedades.

Área 1: Todo más grande, mejor, más resistente. Consumir lo más caro y lo mejor. El consumo tradicional consiste en comprar y alardear de más y mejores cosas que los demás. El principal efecto de décadas de individualismo es que los consumidores ya no quieren ser como los Pérez o los García. Quieren ser únicos. Cuando el individualismo es la nueva religión, poseer o experimentar algo que nadie más tiene es la última aspiración.

Área 2. Generosidad (dar en lugar de tomar). La Generación G capta la creciente importancia de la “generosidad” como la principal mentalidad de la sociedad y los negocios. Uno de los principales impulsores detrás de la generosidad es el movimiento de creación gratuita, de colaboración, de compartir cosas, especialmente online, que ha liberado nuevas maneras de expresar la necesidad que tienen los seres humanos de sentirse parte del bien común, de contribuir, de ayudar.

Área 3. Credenciales ambientalistas y no consumo. Ahora que sociedades enteras abrazan la sustentabilidad en todo como la única manera de ir hacia adelante, y que millones de consumidores están tratando de volver sus vidas más ecologista, tener credenciales como amigo del medio ambiente es una inagotable fuente de estatus.

Área 4. Saber y hacer versus consumir. Cada vez más consumidores encuentran placer en adquirir habilidades y conocimiento. Lo logran consiguiendo un público que aprecia y se maravilla con lo que saben, lo que pueden crear, y no por cuánto consumen. Estar enterados, tener acceso, conocer, pero también poder guiar hacia lo único, lo último, lo de moda, lo más avanzado. Esto es ahora una fuente establecida de estatus.
Área 5. Conectividad. Estatus social, especialmente online. Y aquí llega el mundo online, que es verdaderamente una inagotable fuente de nuevo estatus. Todo tiene que ver con quién se conecta uno, quién se conecta con uno, al estilo tribal. Aquí sigue importando ser únicos, pero también se trata de pertenecer: pertenecer a tribus cuya membrecía otorga estatus a sus miembros. Los amigos en Facebook, los seguidores en Twitter, la cantidad de veces que se cliquea en una foto en Flickr o un video en YouTube. Todos estos son símbolos y cifras asociadas con el estatus social de uno y que puede ser compartido en forma instantánea en el reino de la conectividad.

23 de mayo de 2010

Ciertos parecidos

Cada día las empresas destinan la mayor parte de los presupuestos a realizar campañas publicitarias en medios tradicionales como la radio, la televisión y la prensa y en no tradicionales como mensajes de texto, blogs, redes sociales entre otros. El objetivo: atraer compradores. Buscar que la mayor cantidad de gente impactada con los mensajes se entere de que existen los productos o que tienen una nueva oferta. Pasado el tiempo los resultados se empiezan a alcanzar, es decir, luego de recibir esa información, estimulación o recordación la gente empieza a comprar. Después, de gozar del éxito de esa campaña de comunicaciones las empresas dejan de comunicarse y se desaparecen por un tiempo. Pero cuando notan que las ventas empiezan a bajar vuelven a inventarse una novedosa forma de comunicación para que la gente no los olvide. Lo mismo sucede con otro de los pilares fundamentales del mercadeo que es el servicio al cliente. Cuando abre las puertas un establecimiento hasta el vigilante sonríe, el dueño o el administrador están en la sala de ventas saludando y conversando con los clientes, los teléfonos son contestados de inmediato, ni siquiera el formalismo de los tres repiques existe, y si usted se queja hasta le dan un reglo. Ahora, recuerde cuantas empresas nacionales llegaron a nuestra ciudad con esa estrategia y ahora a usted le toca perseguir al empleado para que le dé información sobre los precios de un artículo para su hogar o dónde conseguir el texto que quiere leer. Ante ese panorama es como si el fenómeno que he resaltado en varios artículos sucediera “ser exitoso puede conllevar al fracaso”.

Este breve análisis al que falta adicionarle la calidad de la mercancía que compra cuándo una empresa inicia termina siendo diferente cuando pasan los años y crece sin verse reflejado ese cambio en los precios, porque siempre suben y la calidad ya no es la misma. Ahora, ¿qué relación puede tener un producto o servicio con las campañas de quienes desean asumir el liderazgo de nuestra querida Colombia?. Porque no hay ninguna diferencia no es sino recordarlos subidos en las tarimas de la plaza pública ofreciendo cosas: unos suben los sueldos otros los bajan, unos son de una religión y al otro día dicen que son de otra, es más, son tan audaces que ofrecen construir puentes donde no hay ríos y si no hay río pues lo manda hacer. Tal como lo dice una canción popular, hasta alzan a los niños, besan a los ancianos, visitan a los enfermos y se ven tan cercanos a la gente que parecen el vivo retrato de una campaña publicitaria en su etapa de expectativa y lanzamiento. Pero, cuando llegan al poder, quizás por lo complejo del cargo, se olvidan de la gente y suben los impuestos, favorecen a los empresarios contrario a lo que ofrecieron a la clase trabajadora y se convierten en seres inalcanzables que ahora se preocupan por si bombardean o no a otro país o si firman un tratado que favorezca económicamente a los pocos amigos que tienen y no a la mayoría del pueblo.

17 de mayo de 2010

Homenaje

Mercadeo al día, no podía ser ajeno a la celebración del día de la madre pero no para convertirse en un regalo material, tal como lo promueve la sociedad de consumo, aquella en la que se hacen homenajes a estos seres especiales representados en ollas, vajillas, neveras y lavadoras para que la empele…., perdón, el ama de casa pueda atender mejor a sus hijitos. Este tipo de regalos aplica para aquella mamá tradicional, la que está en la casa esperando con ansiedad a los hijos y hasta por costumbre a la pareja. Esa madre que no importa el día, la hora o las circunstancias sacrifica su vida por servirle con amor a sus hijos, esos que algún día, quizás, la dejen recluida en un ancianato por que la “vieja ya estorba”. También, están las mamitas jóvenes que en medio de la responsabilidad que implica trabajar y estudiar están pendientes de los hijos madrugando a llevarlos al colegio, recogiéndolos y llevándoselos a la universidad o al trabajo porque no tienen donde dejarlos o quien se los cuide y, a pesar de esa circunstancia, no dejan de cumplir con los compromisos adquiridos. Muchas de estas mujeres ejemplares están solas porque se han convencido que no necesitan de ningún hombre para salir adelante y no sacrificaría nunca su tranquilidad y felicidad por tener una compañía.

Estás son solo algunas de las madres que hay en el mundo y la reflexión de Mercadeo al día es similar a la que se planteo el día internacional de la mujer ¿acaso el día de la mujer es un solo día? ¿es qué debe existir una fecha especial para comportarse con respeto y altura para honrar este precioso ser?, entonces, ¿con las mamás no es igual? ¿Cuántas, quizás, están esperando que usted decida llamar para preguntarle como está, en medio de la soledad, acompañada por la señal de alguna emisora que difícilmente esta sintonizada en un radio viejo y esa es la única compañía que tienen en todo el día? ¿Cuántas de ellas prefieren comer menos cuando usted dice que tiene un apetito voraz y hasta prefieren no comer por aumentar la ración en el plato? ¿Cuántas veces han deseado que usted las invite a cenar al mejor restaurante acompañadas de un verdadero galán que les abra la puerta del carro, les corra la silla y les lea la carta, tal como ella lo hacía, cuando usted era un niño y pataleaba porque solo comía arroz con huevo, y lo curioso es que usted a veces prefiere pedir a domicilio como si ella no se mereciera ir al mejor establecimiento del mundo? ¿Cuántas de esas madres han deseado acompañarlo a recibir un titulo, premio o reconocimiento pero usted por pena prefiere ir con otras personas como si ella no hubiera sido la que contribuyo cada mañana a levantarlo, cuidarlo cuando estaba enfermo, darle ánimo en medio de los problemas y sobre todo a orar para que a usted todo le salga bien? ¿Cuántas veces le ha mandado mensajes subliminales al pasar por la vitrina de un almacén de ropa o zapatos y se hace el bobo como si ella le hubiera negado el capricho de comprarle un helado más o reglarle la camiseta que tanto quería así hubiera que descompletar lo del mercado? Y por último, ¿Cuántas veces ella ha querido sentirlo y solo quiere que un abrazo y verlo sonreír?.
Por eso, en contra de toda estrategia comercial, hoy más que nunca, debemos volver a lo básico saludarla con cariño, retomar la tradición de la bendición, abrazarla y sobre todo admirarla porque sin ese ser tan especial usted quizás no sería tan exitoso como los es hoy, no estaría agobiado por tantas preocupaciones si le hubiera hecho caso o quizás sería un fracasado sin con su carácter no lo hubiera hecho vencer la timidez, o lo hubiera enseñado por lo menos a saludar. Olvidemos, las cosas materiales, llévela de viaje, cómprele lo que ella quiera, dedíquele un minuto de su tiempo para saber cómo está y dele gracias a Dios todos los días por las enseñanzas de vida que esta hermosa mujer le ha dado y que con seguridad se sacrificaría por verlo sonreír. Bese a su abuela, a sus tías, a su esposa y a todas aquellas mujeres que tienen el privilegio de ser mamitas, un caluroso abrazo en este día.

9 de mayo de 2010

¿Qué tal sí?


Benjamin Zander, director de orquesta británico, nacionalizado estadounidense, director titular de la Boston Philharmonic Orchestra y co-autor del libro “The art of possibility” - El arte de la posibilidad- participó como ponente en el encuentro de este año del Foro Económico Mundial en Davos y haciendo referencia a los cambios dijo: “los próximos 30 años van a ser los 30 años más interesantes de la historia de la humanidad” haciendo alusión a los cambios en la manera de dirigir las empresas e induciendo a los participantes a reflexionar sobre la capacidad que tienen los que ocupan un cargo directivo a volver poderosas a otras personas despertando en los subordinados “posibilidades”. Si usted quiere comprobar si tiene esa capacidad mire sí los ojos de los trabajadores están brillando de esa manera logra saber si lo está logando y si no brillan puede hacerse la pregunta ¿Quién estoy siendo que los ojos de mis trabajadores no están brillando?. Puede hacer este ejercicio con sus hijos, familiares, amigos y si quieres comprobar qué tan exitoso es solo observe cuántos ojos brillantes tiene a su alrededor, eso superará los bienes materiales, el dinero y la fama y conseguirá el verdadero éxito.

Ante este panorama de ojos brillantes vale la pena reflexionar en medio de la contienda electoral sobre el futuro de nuestro país para evitar que lo que se ha logrado en muchos campos pueda ser lo mismo que le sucede a las empresas cuando son exitosas, es decir, se vuelven tan grandes, llenas de estándares, premios y personas importantes que se vuelven conformistas, eso las puede llevar a la decadencia, y finalmente, a desaparecer. Entonces, qué tal si analizamos seriamente qué es lo que queremos en nuestra Colombia. Basta con mirar en San Google el mapa del mundo iluminado de noche para concluir que aquellos lugares donde hay mayor iluminación, es donde hay más desarrollo, y nosotros, no brillamos mucho.

Por eso, ¿Qué tal si en vez de que un candidato ande rodeado de escoltas y en una caravana interminable de costosos vehículos blindados se destinarán esos dineros para mejorar las condiciones de vida de los niños enfermos de cáncer o sida que están muriendo abandonados en un hospital? ¿Qué tal si erradicáramos la corrupción para que el costo de las obras de infraestructura no se elevara y el contratista para no perder dinero tenga que comprar materiales de menor calidad y las obras no duren mucho tiempo? ¿Qué tal si mejoraran las condiciones viales del campo para que los campesinos puedan sacar los productos a la ciudad y eso se viera reflejado en un mejor precio al consumidor? ¿Qué tal si existieran verdaderas propuestas para volver al campo una alternativa económica de crecimiento sostenido en vez de estar decidiendo si los congresistas deben o no tener un aumento en la pensión, el sueldo o aumentarles los viáticos para su actividad parlamentaria? ¿Qué tal si los bancos revaluaran los márgenes de ganancias o replantearan las estructuras de costos mejorando las facilidades de acceso a un crédito evitando las pirámides y agiotistas que estafan y abusan de la gente? Y por último ¿Qué tal si cada mañana un niño colombiano pudiera ir a una escuela con sillas, tableros, profesores, material didáctico y tecnología para educarse y no tuviera que ser limpiavidrios, mendigo o tomar las armas para defender los intereses de unos pocos narcoterroristas? Por eso, la decisión se acerca en una contienda con los mismos payasos de siempre, salpicada por los malos comentarios y sesgada por las encuestas como si se tratara de animales compitiendo por una carnada esta en sus manos. Por favor participe de la democracia.