24 de julio de 2010

La realidad laboral

Recibí varios correos de lectores haciendo comentarios del articulo del domingo pasado “Venda su imagen” en los que cuestionaban ese planteamiento, pues, sentían que a pesar de sonreír y hacer las cosas con pasión nunca tenían satisfechos a los jefes. Una de las opciones de respuesta fue enviarles esta respuesta que comparto con los que no se atrevieron a expresar su opinión. Un carnicero estaba a punto de cerrar su negocio cuando vio entrar un perro. Trato de espantarlo, pero el perro volvió. Nuevamente intento espantarlo, pero entonces se dio cuenta que el animal traía un sobre en el hocico. Curioso el carnicero abrió el sobre y en su interior encontró un billete y una nota que decía; Podría mandarme con el perro 1kg de carne molida de res y ½ kg de pierna de cerdo?

Asombrado, el carnicero tomo el dinero, coloco la carne molida y la pierna de cerdo en una bolsa y puso la bolsa junto al perro, pero olvido darle las vueltas del billete al perro. El perro empezó a gruñir y a mostrarle los colmillos. Al darse cuenta de su error, el carnicero puso el cambio del billete en la bolsa; el perro se calmo, cogió la bolsa en el hocico y salió del establecimiento. El carnicero, impresionado, decidió seguir al can y cerro a toda prisa su negocio. El animal bajo por la calle hasta el primer semáforo, donde se sentó en la acera y aguardo para poder cruzar. Luego atravesó la calle y camino hasta una parada de autobús, con el carnicero siguiéndole de cerca. En la parada cuando vio que era el autobús correcto, subió seguido por el carnicero. El carnicero, boquiabierto, observo que el can erguido sobre las patas traseras, toco el timbre para descender, siempre con la bolsa en el hocico.

Perro y carnicero caminaron por la calle hasta que el animal se detuvo en una casa, donde puso las compras junto a la puerta y, retirándose un poco, se lanzo contra esta, golpeándola fuerte. Repitió la acción varias veces, pero nadie rescindió en la casa. En medio del asombro, el carnicero vio al perro tomar la bolsa con el hocico, rodear la casa, saltar una cerca y dirigirse a una ventana. Una vez allí, toco con las patas en el vidrio varias veces sin soltar la bolsa; luego regreso a la puerta. En ese momento, un hombre abrió la puerta... y comenzó a golpear al perro !El carnicero corrió hasta el hombre para impedirlo, diciéndole: Por Dios, amigo ¿qué es lo que está haciendo? su perro es un genio.... es único. El hombre, evidentemente molesto, respondió: Que genio ni que coño! esta es la segunda vez en esta semana que al muy estúpido se le olvidan las llaves y tengo que salir a abrirle cuando estoy en el baño.

La moraleja es: Por más que te esfuerces y cumplas mas allá de tu deber en el trabajo, a los ojos de un jefe siempre estarás por debajo de lo que él quiere. Por eso, la fórmula mágica para lograr un mejor desempeño empresarial se basa en que el gerente se dedique a reclutar y seleccionar a la mejor gente para trabajar a su lado valorada más desde las ganas que desde lo que sabe, pues, si tiene ganas con seguridad aprenderá a hacer cualquier cosa. Este es el enfoque actitudinal que usan las grandes empresas lo que demuestra que los procesos de selección han cambiado a tal punto que ya no basta con leer la hoja de vida para comprobar si el género del entrevistado es femenino o masculino, dónde estudio o con quién vive. Es mejor saber cómo visualiza el futuro y de qué manera el ser dinámico, entusiasta y responsable lo puede llevar a lograr ese objetivo en beneficio de la organización.

19 de julio de 2010

¿Salud enferma?

Después de analizar la gente de los diferentes sectores económicos hay uno que tiene muchos problemas de mercadeo y, especialmente, de servicio al cliente interno y externo es el de la salud. Y aunque digan lo contrario y muchos les cueste aceptarlo, la enfermedad esta en ausencia de salud. Quizás sea un tema de mucha sensibilidad porque al tratarlo el temor y el miedo se apoderan del ser y por el torrente sanguíneo se esparcen pequeños fragmentos de sufrimiento. Estudios científicos demuestran que el cerebro es una maquina asombrosa pero que solo utilizamos el 10% de capacidad y, si somos capaces de recordar lo trágico ¿por qué no impulsarlo a pensar en cosas positivas? El ser humano se aferra al pasado y a guardar el rencor y lo negativo, por eso, para enfermarse es necesario estar sano. Pero quién está detrás de la gente enferma? Pues, un arsenal de personas que día y noche trabajan con su mente y manos, enfrentando el cansancio para brindar como los payasos sonrisas, alientos, esperanzas, y hasta recomendar un decisión en el tiempo exacto, para despejar la sombra que abruma ese cuerpo, a esa persona con carencias de inmunidad, con presencia de dolores, con lividez.

Esas personas que comprometieron la vida para dedicarla a la atención de otros, que se olvidaron de los festivos, de las noches de rumba, muchas veces de su propio cuidado y que hasta olvidan descansar. Son ellos los que nos prestan la atención que necesitamos y son grandiosos y buenos si nuestro familiar se salva, pero, son unos desgraciados y reciben innumerables insultos si él empieza a empeorar o fallece. Detrás de este tema se extiende también una cortina de humo con un sinfín de cuestionamientos por ejemplo ¿en realidad la gente que trabaja en la salud se quiere un poco y mantiene el equilibrio de sus sistemas? ¿Qué tanto se cuidan? ¿Hacen ejercicio?, ¿llevan una dieta sana? o, están formulando un medicamento marca acmé o coquito por cumplir su trabajo?.

Por eso, entrar a jugar el sector de la salud es complejo más cuando existe una ley causante del corre y corre de las enfermeras, médicos, terapeutas entre otros, y que incide en la pérdida de calidad en la atención al usuario y que cambia la calidad por la cantidad, que lleva a sobrecargas laborales, a exceder los topes de contratación, que lleva a crear traspiés que al fin de cuentas termina pagando son los pacientes. Cuántas veces estas empresas realizan contrataciones a médicos recién graduados y sin experiencia para que jueguen a ser los grandes doctores, por no pagar una tarifa por la experiencia y se recrimina a los recién graduados si bien es cierto que hay que brindar oportunidad a todo lo nuevo, no hay que olvidar el valor de lo antiguo, hay que aprender de las caídas y mejorar día a día, aprovechar cada segundo vivido transcurrido y desembocar en el tobogán de dichas de lo que creamos que sea más saludable para nuestros sentidos, para nuestra vida, para nuestro ejercer diario. Esta, es una invitación a que desde hoy demos una mirada a nuestro estilo de vida, que seamos los propios examinadores y críticos de cómo vivimos, nos sentimos y cómo estamos?, Que hoy sea el alto en el camino, para mejorar lo que hasta hoy no ha sido, para forjar un nuevo destino, lleno de esperanzas y para buscar la razón de ser, de actuar y de vivir en nosotros mismos.

10 de julio de 2010

Venda su imagen

Hace poco en una jornada universitaria formule un trabajo a los participantes: debían salir a la calle y filmar personas. ¿Pero, qué les filmamos? Preguntaron. Tomen imágenes de la gente en ambientes urbanos; caminando por la calle, viajando en bus, haciendo la fila, entre otras y, específicamente, tomen imágenes de sus rostros. A la semana, después de editarlos para verlos en una sesión de media hora analizábamos la fisionomía de la gente y llegamos a la conclusión de que el 99% de los que habían sido filmados en sus caras se notaba tristeza, amargura, soledad, antipatía, hostilidad, desesperación y que curiosamente todas esas gentes generaban la percepción de que gozaban de salud, trabajo o compañía. Terminada esa etapa del ejercicio decidí mostrarles el video que había preparado en el que aparece un personaje que recorre las calles de nuestra ciudad con saco y corbata y le dicen “el doctor” y quien a pesar del calor de la ciudad camina con una sonrisa de oreja a oreja. También, les mostré unas imágenes de unos niños en un parque corriendo de un lado a otro inspirando una alegría envidiable y para finalizar un grupo de ancianos alojados en un albergue celebrando con cantos, bailes y muchas risas un encuentro de amistad.

Pero ¿qué relación tienen las personas del primer grupo preparado por los estudiantes con las del segundo? ¿y qué relación tiene este tema con Mercadeo al día? La explicación es muy sencilla. Cada uno de nosotros anda por ahí mostrando un rostro que aleja la mirada de aquellos que nos observan generándoles una percepción negativa de nuestro ser y esa es la primera impresión que la gente se lleva de usted y así es como se vende ante los demás. Es como si decidiera comprar un pan y estuviera aplastado o sucio, con muestras de una mala manipulación con seguridad usted no se lo llevaría a casa. O como si el televisor que compro para ver hoy el final del mundial estuviera en una caja arrugada o rota ¿qué impresión se llevaría del producto que compró? Sin embargo, y lo más curioso, es que muchas de esas personas lo tienen todo; un lugar donde vivir, un trabajo en el que ganen mucho o poco les permite conseguir los alimentos para las tres comidas del día, además, gozan de la compañía de los padres, hijos, parejas o hermanos y a pesar de eso hacen mala cara a los clientes de la empresa en la que trabajan, tratan con arrogancia a sus seres queridos y los bienes materiales que han logrado conseguir ya ni los cuidan porque viven ambicionando lo de los demás.


Por eso, si usted quiere venderse con éxito y no tiene lo que quiere, pues, quiera lo que tiene y no ande por ahí con tristeza y amargura contagiando a los demás de su enfermedad. Observe la alegría con la que los niños y los ancianos viven cada día y este loquito que anda a lo mejor no tenga motivos pero a pesar de todo siempre sonríe. El problema es que la quejadera es muy difícil de exterminar y si usted sufre de esas parálisis no quiero imaginármelo en una entrevista de trabajo quejándose y poniendo cara de tragedia logrando generar una percepción negativa y hasta lastima y hoy las empresas no pueden darse el lujo de tener este tipo de personas y si existen que preferiblemente trabajen en la competencia. Lo invito a darse la oportunidad de sonreír no se imagina a cuántas personas les podrá alegrar el día y no se preocupe por la cara que tiene, esa fue la que le toco, mejor preocúpese por la cara que le pone a la gente todos los días, bien decía Mafalda “comienza tu día con una sonrisa, verás lo divertido que es ir por ahí desentonando con todo el mundo”.

3 de julio de 2010

Ubicuidad empresarial

Cada día el mundo del “Management” o de la administración evoluciona dando paso a nuevas formas de hacer fácil lo difícil y de no entorpecer lo fácil. Por eso, desde cuentos en los que los protagonistas son ratones en medio de una central quesera hasta pingüinos en un reino de pavo reales, pasando por gansos, salmones, hormigas y abejas, cada una de estas especies con un libro convertido en número uno en súper ventas buscan explicar el mundo de la gerencia sin complicaciones, sin teorías que resulten fáciles de entender para los estudiosos pero enredadas para usted o este servidor. Eso indica que los filósofos de la administración deberán convertirse en nobles entrenadores y desarrolladores del talento del personal a su cargo orientándolos a los resultados mediante metodologías fáciles de entender, sin palabras rebuscadas y con la nobleza y humildad de los grandes seres de la humanidad.

Un ejemplo de tal enfoque lo plantea Peter Skillman que anda dictando una conferencia en varios países llamada: El reto del malvavisco (masmelo). La idea es construir una estructura autónoma con 20 tiras de espaguetis, un rollo de cinta, una cuerda y un malvavisco que deberá ser puesto en la cima de la estructura en un plazo de 18 minutos. Aunque el reto parece fácil, y lo es en realidad, es un reto complejo cuando le agregamos grupos de 5 personas que deberán tomar decisiones y trabajar en equipo de forma rápida para poder ganar a los demás participantes. Este reto lo han asumido desde diseñadores, arquitectos, estudiantes de escuelas de negocios y CEO´s de importantes empresas alrededor del mundo.

¿Pero, qué se puede aprender con este reto? Lo primero es que la mayoría de los participantes; ejecutivos, estudiantes y empresarios, inicia orientados a la tarea y empieza a calcular, proponer diseños y discuten la mejor forma de lograrlo, luego, en medio de la planificación y organización van perdiendo minutos valiosos en sus estructuras y cuando acaba el tiempo “Ta-Da” tienen lista la estructura que curiosamente logra sostenerse unos pocos segundos y se convierte en “Oh-No” colapsa y cae. Curiosamente, los que mejor lo hacen y en tiempo record son los niños de primaria porque logran hacer estructuras rápidas y capaces de sostenerse. La razón para que estos últimos logren superar el reto es muy sencilla. Ninguno de ellos pretende ser el que manda y ganarse el título de “Gerente del reto del Malvavisco S.A. o Director del Malvavisco Ltda.” o como usted quiera denominar la empresa.

Otra razón por la que logran tales resultados es porque no tienen en sus cabezas la idea de un plan correcto o incorrecto y se arriesgan a construir prototipos, una y otra vez, siempre manteniendo el malvavisco en la punta para articular el resto de las acciones, corregir errores y lograr el objetivo. Desafortunadamente, trabajar en equipo en una organización es igual al reto Skillman, pues, la mayoría de los integrantes quiere ser Dios para dar órdenes a diestra y siniestra y que todo el mundo rinda pleitesía a este ser supremo que es el único que sabe cómo se debe poner el malvavisco olvidando que el trabajo en equipo da mejores resultados que esfuerzos individuales en los que solo por figurar se cae en el grave error del fracaso. Tal como le sucede a muchas empresas que se engrandecen y por no poner en funcionamiento ojos, oídos, nariz, tacto y boca fracasan. Es mejor un “Ta-Da” que suene al unísono y que este en todas partes de la organización con líderes efectivos logrando desarrollar a sus equipos y corrigiendo errores a tiempo que un “Oh-No” que pueda llevar al fracaso a la compañía por falta, precisamente, de trabajo en equipo.