28 de noviembre de 2011

Marketing personal

Nunca olvidaré la frase que una persona muy cercana me decía “No es lo que dices sino como lo dices, es ese tonito que le pones” entonces, la forma en que se presenta el mensaje también cuenta. Expertos estiman que el 55% de la comunicación tiene que ver con lo que se ve, no con lo que se escucha, y si a un producto o servicio le hacemos mercadeo para hacerlo llamativo por qué no hacer lo mismo con las personas generando una imagen positiva y confiable.

El trinomio: voz, ayudas audiovisuales y expresión verbal y corporal ayuda, un claro ejemplo son los políticos, los que tienen éxito saben que están bajo el escrutinio de la prensa y han aprendido a controlar su lenguaje no verbal, por eso, el mundo de los negocios también puede beneficiarse. A continuación algunos aspectos sobre los que a diario un ejecutivo en cualquier nivel debe trabajar:

Los ojos: Es importante mantener contacto visual 60% del tiempo con el auditorio, desplace la mirada sobre los participantes y logrará mejorar su atención.

Expresiones faciales: Si sonreír es importante para la salud, también lo es para los negocios. Envíe un mensaje positivo sobre el contenido de la presentación, mantenga la cabeza erguida lo hará parecer confiado, con autoridad y recurra a los gestos para manifestar las emociones, eso le permitirá conectarse con la audiencia y no ser solo el robot que habla.

Brazos y manos: Cruzarlos denota una actitud defensiva o completamente desinteresada. Además, mover los brazos denota entusiasmo, aproveche este recurso que viene incluido en el paquete y evite desperdiciarlo con las manos en los bolsillos o atrás de la espalda, quizás los nervios hagan que termine jugando con el cabello o un lápiz mostrando su inseguridad.

Indumentaria: Metafóricamente es el empaque de un producto. Cree su estilo personal y vista también su presentación audiovisualmente, si la audiencia sabe leer no necesita recitarles el texto, recuerde que solo cuenta con pocos segundos para causar una buena impresión. Trabajando sobre esa indumentaria podrá preparar presentaciones con: animaciones (sin abusar de las opciones), diferentes tipos de letra, adicionar gráficos, tablas, fondos y ayudas audiovisuales de manera sincronizada y llamativa que le permitan desarrollar una temática agradable y priorizar los aspectos importantes.

Lenguaje: Se debe saber el perfil del público al que se dirige y orientarse a él, quizás lo que algunos consideren aburrido a otros les parecerá fascinante, hay que adaptar nuestro lenguaje olvidándonos del lenguaje técnico para comunicarnos asertivamente.

Recuerde que usted es el que sabe del tema, pero, una recomendación final. Cierre los ojos y piense con la cabeza de un participante a su intervención, reflexione si entiende lo que está viendo y escuchando, y tome las acciones correctivas. Si desea hacer un comentario sobre este artículo escriba dando click en la palabra comentarios. Gracias.

15 de noviembre de 2011

Actitud de vendedor

Los dueños y jefes de une empresa venden todo el tiempo: no solamente sus productos, servicios o ideas, sino también a sí mismos y a la marca que representan. El conocimiento de unas reglas básicas de ventas puede potencializar ese desempeño y superar los resultados de negocio. A continuación algunas de ellas basadas en el libro: “De venta en el mundo real de Harvey Mackay” el hombre que dijo: “Encuentre algo que le fascine hacer y nunca tendrá que trabajar un día más en su vida”.

Manténgase hambriento. Los buenos vendedores siempre están impulsados por una fuerza mayor que los lleva a querer vender más y mejor, por eso, casi siempre viven prendidos al teléfono tratando de cerrar un último contrato comercial.

Nunca comprometa su integridad. Hay una rima que dice: “Honesty is the best policy”; la honestidad es la mejor política, y esa frase, se aplica a los negocios. Lo que separa a un vendedor excelente del resto no es su carisma sino la capacidad de generar confianza.

Conserve el optimismo. Será, finalmente, la actitud y no la aptitud la que determine qué tan alto llegue un vendedor. El éxito es un estado mental y los objetivos son más alcanzables cuando se altera nuestra percepción de ellos.

Prepárese. Los resultados espectaculares necesitan de mucha preparación. No es algo espontáneo, manténgase como Boy Scouts: hay que estar “siempre listo”.

Sea genuino. Los clientes no compran productos a personas que no le agradan. El carisma es un factor clave para ser buen vendedor. ¿Es fácil hablar con usted? ¿Sabe escuchar?

Dé una buena impresión. Como en los encuentros románticos, la primera impresión es muy importante. También en los negocios. No hay segunda oportunidad para una primera impresión. ¿Está arreglado y bien vestido? Cuide su presencia.

Cuide a sus clientes. Un buen vendedor cuida a sus clientes porque sabe que ellos lo cuidarán a él. Como nunca se puede decir que un negocio tiene “demasiados clientes”, es importante prestar atención a los detalles y asegurar el cumplimiento de sus deseos.

No pierda la perspectiva. Existirán, a lo largo del camino, algunos altibajos. Esto les sucede hasta a los mejores vendedores. Es importante, mantener la perspectiva. Tenga sentido del humor y, por sobre todas las cosas, aprenda de sus errores.

Luche por mejorar. A un profesional no le alcanza con lo aprendido en la universidad. La sed de ser mejor, de buscar nuevos rumbos, de aprender constantemente, no se agota con un título. Los mejores vendedores siempre luchan por una mejor capacitación. Leer libros que amplíen la perspectiva sobre determinado tema o tomar un curso corto también son opciones a tener en cuenta. Lo importante es la sed de conocimiento. Si desea hacer un comentario sobre este artículo escriba un correo a mercadeoaldia@gmail.com o visite: www.mercadeoaldia.blogspot.com si desea consultar otros temas de interés.

8 de noviembre de 2011

La realidad empresarial

Todos los días, muy temprano llegaba a su empresa la Hormiga productiva y feliz. Allí pasaba sus días, trabajando y tarareando una antigua canción de amor. Era productiva y feliz, pero no era supervisada. El Abejorro gerente general consideró que eso no era posible, así que se creó el puesto de supervisor y contrataron a un Escarabajo con mucha experiencia en JIT, Poka Yoke & Kan Ban. La primera preocupación del Escarabajo supervisor fue organizar la hora de llegada y de salida, y también, preparó hermosos informes. Pronto fue necesario contar con una secretaria para que ayudara a preparar los informes. Así que contrataron una Arañita muy picuda que organizó los archivos y se encargó del teléfono.

Mientras tanto la Hormiga productiva y feliz trabajaba y trabajaba. El Abejorro gerente estaba encantado con los informes del Escarabajo supervisor, Así que pidió cuadros comparativos y gráficos, indicadores de gestión y análisis de tendencias. Entonces fue necesario contratar un Gorgojo especialista en ISO para el supervisor, y fue indispensable un nuevo computador con impresora a color. Pronto la hormiga productiva y feliz dejó de tararear sus melodías y comenzó a quejarse de todo el papeleo que había que hacer ahora. El abejorro gerente, entonces, consideró que era momento de adoptar medidas. Así crearon el cargo de Gerente del Área donde trabajaba la Hormiga productiva y feliz.

El cargo fue para una cigarra "Black Belt" que adecuo su oficina con un sillón especial. El nuevo gerente necesitó un nuevo computador y cuando se tiene más de un computador hay que tener una red local, y por supuesto, un ingeniero de sistemas, cargo que fue ocupado por un aguerrido Piojo que venía de Sillicon Valley, muy ducho en Windows 7, Linux, Oracle, Debian y MySQL. Con tanta información, el nuevo Gerente de Área, donde trabajaba la Hormiga productiva y feliz, pronto necesitó un asistente, un Grillo trilingüe con 5 años de experiencia en Planeación estratégica para que le ayudara a preparar el plan estratégico y el presupuesto para el área donde trabajaba la Hormiga productiva y feliz.

La hormiga ya no tarareaba sus viejas melodías y cada vez se le notaba más irascible. "Vamos a tener que contratar un estudio de clima laboral un día de estos" dijo la Cigarra. Así que se contrató a una Luciérnaga especialista en: Neurolingüística gerencial y el proceso de la comunicación eficaz. Pero un día el gerente general, al revisar las cifras, se dio cuenta que la unidad de negocios (donde trabajaba la Hormiga productiva y feliz), ya no era tan rentable como antes. Así que contrató al Búho, prestigioso consultor de World Class Consulting Group, para que hiciera un diagnóstico. El búho estuvo tres meses en la empresa y pronto emitió un sesudo informe: "Hay demasiada gente en este departamento." Así el gerente general siguió el consejo del consultor y despidió a la hormiga productiva y feliz!

Moraleja 1: Si eres una hormiga productiva y feliz, no pierdas el tiempo en una organización donde no valoran tu potencial; mejor inicia tu propia empresa. Moraleja 2: Si eres el Abejorro gerente general identifica a las hormigas productivas y felices de tu empresa para ascenderlas y darles más oportunidades. Si desea hacer un comentario sobre este artículo visite: www.mercadeoaldia.blogspot.com o envíeme un correo a: mercadeoaldia@gmail.com. Gracias.