5 de diciembre de 2011

Medico consultor

La similitud entre galenos y consultores es evidente, los dos tienen la posibilidad de tomar decisiones que resuelvan un problema de salud del paciente o de la empresa, pero, si esa decisión es desacertada puede agravar el escenario hasta que se llegue al fin. Lo curioso es que tanto pacientes como empresarios se resisten a buscar a estos profesionales sino hasta el momento en que ya las cosas tienden a empeorar y no hay solución. Sin embargo, las acciones de galenos y asesores tienen aspectos comunes que benefician positivamente a los clientes. A continuación, una adaptación el entorno corporativo.

1. El diagnóstico: Ningún médico se atreve a formular un tratamiento hasta que no ha revisado detalladamente los exámenes de laboratorio, radiografías, gammagrafías, resonancia magnética nuclear o tomografías computarizadas, entre otras. Entonces, si ellos para salvar la vida de una persona piden estos exámenes ¿por qué las empresas no hacen algún tipo de exámenes constantemente para conocer el estado de salud? Otras, solo revisan los estados financieros como si eso fuera lo más importante, y muy pocas miden el nivel de satisfacción del cliente, sus relaciones con los proveedores y el posicionamiento de la marca desconociendo los síntomas y si no los miden con indicadores no se sabrá que camino se debe tomar.

2. El tratamiento: Una de las principales causas por la que los tratamientos médicos no funcionan es por la falta de constancia. La gente inicia con mucho entusiasmo y hasta programa la alarma pero cuando ya se siente bien deja de tomar la receta y vuelve a recaer. En las empresas luego de hacer el diagnostico los asesores recomiendan algunas pautas a seguir que al principio son alucinantes, lógicamente, porque el asesor no está viciado por la cultura organizacional, pero, pasado algunos tiempo los ejecutivos empiezan a perder interés ante la cantidad de obstáculos que se deben afrontar. Entonces, debe haber un buen diagnóstico para quitar del camino las piedras del camino y avanzar con paso firme.

3. La prevención: Una de las acciones en las que más se está invirtiendo en algunos países del mundo es la prevención de todo tipo de patología, embarazos no deseados, bulimia y anorexia, enfermedades de trasmisión sexual, entre otras. Pero, en las empresas existirá el tema prevención, por ejemplo: prevención de una quiebra, de perder participación en el mercado, de perder clientes. ¿Existen mecanismos para prevenir que esto no suceda? Seguramente, hay innumerables opciones, pero, cuáles están aplicando las empresas de nuestra región. ¿Por qué seguimos esperando que el “deschavetado” del lado sea secuestrado por un grupo elite del planeta Plutón? Olvidémonos de que eso sucederá e iniciemos planes de acción para salir a la conquista de nuevos mercados. El mundo apreciado ejecutivo va más allá de la frontera vecina.


Si usted practica estas tres acciones tendrá la oportunidad de crecer. Y si usted es capaz de poner su vida en manos de un médico ¿por qué no puede hacer lo mismo con un consultor para que lo oriente con la empresa?