El principio básico de servir es “ser útil”
y para lograr esa premisa con el cliente las empresas forman a sus trabajadores
con infinidad de herramientas para generar una experiencia favorable. Como fruto
de esa labor se han diseñado decálogos, manuales y protocolos que permiten al colaborador
tratar con amabilidad al visitante. Pero, ¿dónde está el manual para generar
experiencias positivas en el cliente interno?. Algunos revisarán la documentación
y encontrarán el reglamento interno de trabajo, pero por su extensión y
ubicación pocos le prestan atención.
Casos para evidenciar la importancia de
tener primero en orden la casa son innumerables. Para comprobarlo busque en
Youtube el caso de la aerolínea que le rompió la guitarra al cliente, que se
convirtió en un fenómeno viral, que dejo mal parada a esa empresa por la
descoordinación interna. A continuación, encontrará un decálogo que consideró
le será de utilidad.
Saludaré, sonreiré y estaré dispuesto a servir a mis compañeros.
Saludaré, sonreiré y estaré dispuesto a servir a mis compañeros.
Los protocolos existen para dar uniformidad y reglamentan al trato
personal. Llame a su compañero por el nombre, le aseguro que se sentirá halagado
y con humildad, haciendo gala de su expresión verbal y corporal, podrá atender
sus necesidades.
Escucharé a mi colega sin interrumpirlo para poderle servir apropiadamente.
Escucharé a mi colega sin interrumpirlo para poderle servir apropiadamente.
En la infancia aprendimos a leer y escribir, pero nadie nos enseñó a escuchar.
Es necesario escuchar para comprender lo que el compañero necesita. No se adelante,
comprenda su necesidad para no limitar su actitud de servir.
Evitaré dar, automáticamente, un “no” como respuesta.
Evitaré dar, automáticamente, un “no” como respuesta.
Frases como “No tengo tiempo”, “No puedo ayudarlo”, “Aquí no se puede”,
“Primero cree el requerimiento”, deben erradicarse, recuerde que no es lo que
dice sino la forma como lo dice. Si aprende a escuchar orientará a su
compañero, recuerde: él no viene a estorbarlo, él está en la búsqueda de la
satisfacción de cliente.
Trataré a mis compañeros como me gustaría ser tratado.
Trataré a mis compañeros como me gustaría ser tratado.
Mire a los ojos a
su interlocutor, evitando ser despectivo y suspenda lo que se está haciendo,
esa es una verdadera muestra de educación, y con este pequeño detalle, hará
sentir al visitante respetado y valorado, así se presta un servicio de
excelencia.
Utilizaré mi creatividad para sorprender a mis compañeros.
Utilizaré mi creatividad para sorprender a mis compañeros.
Marcar la
diferencia se convierte en una ventaja competitiva. Demuestre que su educación
no está colgada en la pared. Devuelva la llamada o hágalo antes de tiempo, responda
los correos y agregarles una frase motivadora, de las gracias por las
preguntas, y si su personalidad se lo permite, haga un alago respetuoso, eso
siempre causa una buena impresión.
Orientare a mis compañeros con profesionalismo y objetividad.
Orientare a mis compañeros con profesionalismo y objetividad.
Conociendo las
necesidades de los colaboradores podrá orientarlos apropiadamente para
optimizar el uso del tiempo y los recursos de la organización.
Serviré con calidad a mis compañeros y al jefe como a mí mismo.
Serviré con calidad a mis compañeros y al jefe como a mí mismo.
Todos merecemos respeto, deje en el pasado el “servilismo” y de
prioridad al compañero que lo necesite hasta solucionar su inquietud. Evite
usar el teléfono personal cuando este respondiendo sus preguntas y bríndele
toda su atención.
Reconoceré los errores, buscaré solucionarlos y evitaré que sucedan de nuevo.
Reconoceré los errores, buscaré solucionarlos y evitaré que sucedan de nuevo.
Tropezarse con una
piedra no es problema, el problema es encariñarse con ella. Por eso, si se
equivoca use su creatividad para solventar la situación lo antes posible. Ese
error puede afectar la satisfacción de los clientes. Recuerde, esa persona que
está en el mostrador esperando su respuesta es la que le paga el sueldo, y si los
deja insatisfecho, serán la peor publicidad para la empresa.
Proyectaré siempre alegría y pasión por mi trabajo y la empresa.
Proyectaré siempre alegría y pasión por mi trabajo y la empresa.
Vacúnese contra las
siguientes enfermedades corporativas: Hablar mal de la empresa delante de los
visitantes, quejarse del sueldo, ser apático, mascar chicle, descuidar la presentación
personal, sonreír sarcásticamente y estar a la defensiva. Además, por su salud
prevéngase de sufrir de MAGAPE*.
Daré gracias a Dios todos los días por mis talentos y mi trabajo.
Daré gracias a Dios todos los días por mis talentos y mi trabajo.
Encontrar trabajo
es una tarea que requiere dedicación y esfuerzo. ¿Sabe cuál es el índice de
desempleo en su cuidad o en el país?. Le aseguro que con tal de tener su
trabajo cualquiera de ellos se emplearían hasta por menor salario. Usted es
bendecido, aproveche y haga las cosas lo mejor posible dando siempre un paso
más, si así lo hace, el dinero y la fama llegarán por añadidura.
*MAGAPE:
Patología milenaria en la que el paciente experimenta diferentes síntomas en su
cuerpo que son percibidos solo por las personas que están a su alrededor. No es
contagiosa pero genera rechazo social.
versión corta:
Nilson: Respecto al artículo las herramientas que se dan al cliente interno para que las ponga en ejercicio en la empresa, también debería ponerlas en práctica en la vida familiar y social. Esto contribuiria a ser mejor persona y a tener una mejor autoadministración siendo un referente positivo para la sociedad.
ResponderBorrarjuan martin arias contreras UNISIMON 9 SEM. ADMON DE EMPRESAS: Con base en los articulos publicados, y lo debatido en clase, propongo que en las Universidades se dicten asignaturas o seminarios especiales reforzando la etica profesional, civismo aplicado, urbanidad en todos los ambitos, cultura integral, y resolucion de conflictos de la mano con la inteligencia emocional, glamour y etiqueta, entre otras.
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