28 de noviembre de 2018

Lógica, ilógica

El sueño más recurrente de un colaborador que trabaja para una marca mediante la modalidad de prestación de servicios, es lograr, hacer parte de la nómina con un contrato a término indefinido. Por eso, cada día se esfuerzan para lograrlo, poco se incapacitan, es improbable que se nieguen a la realización de una tarea, y sus rostros siempre están iluminados con una sonrisa y buena disposición a servir.

Una vez se presenta la oportunidad, participan preparándose con investigaciones que van desde hablar con los compañeros hasta escudriñar el último documento del sistema de gestión. El día de la prueba, visten de gala, conocen cuanto proceso se debe realizar para desempeñar el cargo exitosamente, y ponen a flor de piel, una personalidad avasalladora que llega a  poner en aprietos a quienes tiene la misión de seleccionar al “elegido”, quien no solo evidenciará los valores corporativos sino demostrará su idoneidad para asumir el papel más importante: generar una experiencia positiva a los clientes.

Sin embargo, una vez son publicados los resultados y firman el contrato, inicia la debacles, pues, para la mayoría, todo da un giro negativo, aparece la apatía, las incapacidades, infinidad de inconformidades, y esa pasión, que los caracterizaba desaparece para siempre. Claro, quizás usted no es parte de esta absurda, lógica, ilógica. Son otros, esos de los que usted dice “lastima, antes era diferente”. Y a pesar de que no hay un estudio científico que permita identificar porque sucede esta situación, lo que sí se puede evidenciar es que cuando una persona llega a su zona de confort tiende a relajarse utilizando comportamientos que no le impliquen asumir ningún riesgo.

Curiosamente, por estas épocas en las que las empresas buscan recursos para mantener sus márgenes de maniobra, echan mano de cargos que quizás quedaron sobredimensionados o no son indispensables para poder mantener la operación. En ese momento, al desaparecer el statu quo, todo cambia, y empiezan a aparecer paladines laborales que llegan temprano, formatean el chip y no vuelven a decir “no puedo”, por el contario es como si hubieran renacido como el ave fénix hasta que la marea vuelve a bajar y quedan los que, afortunadamente, tiene la oportunidad de seguir vinculados.

¿Qué hacer ante este escenario?. Solo dos cosas. Una, tiene que ver con la delicada responsabilidad de quienes hacen los procesos de selección, que preferiblemente, deben ser sujetos externos que valoren a los candidatos más por su “ser y saber” que por la afinidad con el panel de seleccionadores. Es decir, que la falta de objetividad, puede afectar el proceso y se contraten personas que una vez vinculadas se la pase de un lado a otro buscando donde echar raíces en medio de la más sentida apatía. Y la segunda, Por más beneficios que se puedan ofrecer se vuelve indispensable la evaluación de desempeño, preferiblemente, mediante una valoración de 360 grados que evite sesgos, como el de colaboradores que puedan llegar a calificarse como perfectos y compañeros o jefes, que por diversas situaciones, tengan cierta animadversión. Dos tareas, que no serán muy fáciles, pero, podrán mejorar mucho el desempeño y clima de la organización.

3 comentarios:

  1. La selección de personal debe ser realmente objetiva, no hay vuelta de hoja en ello,eso desde la parte corporativa, pero quisiera destacar algo importante desde quienes buscan con ansias obtener ese empleo y/o contrato: Debo decir que me causa demasiada gracia ese ... "enamoramiento" que hace aquel personaje de prestación de servicios, mostrandose atractivo, algo semejante que se da en la relaciones romanticas, mostrarse "perfectos" en las primeras citas, asumir caracteristicas y/o habilidades que quizás no desarrolla o que no son propias, pero que sirven para cumplir el objetivo, después de obtener lo deseado y con el trancurrir del tiempo, esa relación le da cierta seguridad (zona de confort) que le hace creer que ya no es necesario dar más,y ahí es cuando alguno de los dos dice: "ya no me tratas como antes" "antes hacias esto, aquello" etc. y empiezan los problemas; lo que quiero decir con este ejemplo es un llamado para quienes nos postulamos a obtener un empleo, mejorar un contrato, es a ser Honestos ¡Sí! honestos con nuestras Fortalezas, Habilidades, debilidades a la hora de postularnos a una labor, reconocer que caracteristicas poseemos, que se puede ofrecer y sobre todo que se puede mantener y mejorar una vez sea conseguido.

    ResponderBorrar
  2. Buenas tardes
    Aportando el tema consideró que también la empresa puede impulsar la motivación en sus trabajadores a través de metas, reconocimientos de sus logros y exaltación para que los empleados vean que es necesario exigirse cada día más y que la empresa valora las actitudes con las que desempeñan su labor

    ResponderBorrar

Bienvenido... Escriba su opinión, inquietud o sugerencia en el siguiente espacio. Haga click en el icono que considere conveniente para autenticar su comentario o si lo desea permanezca anonimo haciendo click en el espacio correspondiente. Gracias.

Cinco de diez aprendizajes de 2025

        Cada diciembre, empresarios y ejecutivos se reúnen para ver el espejo retrovisor buscando comprender, ¿qué pasó durante el año?, y t...