Querido Niño como esta tan de moda la frase “pedir y se os dará” decidí escribirte esta cartica. Quizás no me recuerdes, pero soy un cliente, y por los méritos de mi presupuesto quiero darte las gracias por aquellas marcas que se interesan por mi satisfacción, por aquellas que ponen en práctica los postulados de la ley 1480 y 1581 de 2012 con las que se defienden mis derechos como consumidor y protegen la información personal, respectivamente, por las que me entregan un producto o servicio de calidad, por las que me dan las debidas orientaciones de uso, garantías y tablas nutricionales, y por las que se interesan por la disposición final del producto cuando termina su vida útil.
También, quiero darte las gracias porque las marcas cada día me dan más alternativas para satisfacer mis necesidades, la mayoría prácticamente, ya lo hace casi a mi medida, me dan formas de pagar que van desde tener una manilla para no exponernos al fraude hasta locales en los que ya no hago filas, solo tomo el producto, paso por la caja y, automáticamente, debitan el valor de mi cuenta. De igual manera, quiero reconocer que hay marcas que se interesan por el medio ambiente reduciendo el uso del plástico y evitando la emisión de gases de efecto invernadero, pues, están utilizando energías alternativas, seguramente, para que puedas seguir visitándonos en los años venideros.
Por todas esas cosas buenas quiero pedirte que esta navidad le regales a las marcas y a los colaboradores que trabajan para ellas la capacidad de que cuando entre a cualquier local me den la bienvenida y demuestren su educación con palabras como: “Bienvenido” o frases como: “Buenos días, tardes o noches”, que sean capaces de sonreírme naturalmente y se alegren con mi visita, porque no es por sacar nada en cara, pero a veces parece que les incomodará que Yo los visitara, a lo mejor porque los distraigo, ya que casi siempre están mirando su celular y muchas veces para no incomodarlos decido irme a comprar a otro lugar. También, quiero pedirte que no me vuelvan a decir: “a la orden”, “qué necesita”, “en qué le ayudo” o “en qué le colaboro” solo quiero que me digan “en qué le puedo servir”, por eso, regálales muchas cosas buenas en sus corazones, a lo mejor no lo hacen porque su vida está llena de muchas falencias.
Además, quiero pedirte que las marcas abandonen la mala práctica de engañarme con descuentos disfrazados, en los que suben los precios, para hacerme creer que están con descuento, pero, especialmente, que dejen de salir de “caza” a ver cómo se quedan con mi platica cuando compre sus productos y unos meses después, se olviden de Mí para siempre, mejor, regálales la dicha de que me pueda “casar” para que me enamoren cada día cuando reconozcan mis buenos comportamientos de pago, que me den argumentos para recomendarlos y que cuando tenga una dificultad para pagar no sean tajantes y me reporten ante las centrales de riesgo, pues, no soy un cliente que compre con esa intensión.
Por último, dale la sabiduría a quienes ocupan la posición de liderazgo para que sean la inspiración de sus colaboradores al saludar con amabilidad, que sonrían, pues, eso no les resta seriedad como ejecutivos, si no que los hace más personas, y que de corazón den muestras de servir a sus compañeros, porque más que sus subalternos, son personas como ellos llenas de esperanza y de ejemplo, y que la navidad sea la ocasión propicia para que siempre me den mi lugar. Feliz navidad.

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